La investigación, liderada por el Instituto de Astrofísica de Canarias, aporta pistas sobre las estrellas más brillantes y calientes de nuestro Universo.
Se detectó un aumento repentino en el brillo seguido de una rápida atenuación de un agujero negro en la galaxia NGC 3799, a 160 millones de años luz.
La conocida como capital mundial de la Astronomía lo celebra con charlas públicas y visitas gratuitas para estudiantes al observatorio Mamalluca.
La supernova 1987A, ubicada en la Gran Nube de Magallanes fue la supernova más cercana y brillante vista en el cielo nocturno en 400 años.
Según los investigadores, el agujero negro data de 400 millones de años después del Big Bang, hace más de 13 mil millones de años.
Los astrónomos llaman a este agujero negro gigante Sagitario A* y se encuentra a unos 26.000 años luz de la Tierra, en el centro de nuestra galaxia.
Los investigadores creen que dos, o incluso tres, agujeros negros podrían vivir a sólo unos 150 años luz de nuestro planeta.
Abarcando un kilómetro cúbico de hielo, el Observatorio de Neutrinos IceCube busca partículas subatómicas casi sin masa llamadas neutrinos.
Los datos obtenidos por el observatorio de rayos X Chandra y el XMM-Newton estudian la cantidad de nitrógeno y carbono cerca del agujero negro.
Uno de los instrumentos de este nuevo observatorio es Resolve, que es más frío que el lugar cósmico más helado que se conoce.