Telescopios, constelaciones y Vía Láctea protagonizan una cita que reivindica la oscuridad natural del desierto de California.
06 October 2026
Cuando el Sol desaparece en Joshua Tree comienza otra forma de descubrir el parque. Los días 9 y 10 de octubre, este paisaje desértico de California celebra su Night Sky Festival 2026, una cita dedicada a la astronomía que aprovecha uno de sus grandes recursos naturales: un cielo donde la oscuridad todavía permite disfrutar de miles de estrellas y de la Vía Láctea.
La cita tendrá lugar los días 9 y 10 de octubre, principalmente en el Sky’s The Limit Observatory and Nature Center, situado junto a la entrada norte del Parque Nacional Joshua Tree. El Night Sky Festival 2026, organizado por Joshua Tree National Park Association y Sky’s The Limit Observatory and Nature Center en colaboración con el parque nacional, es un evento con entrada y aforo limitado.
El programa va bastante más allá de colocar algunos telescopios bajo las estrellas. Habrá recorridos para aprender a reconocer constelaciones, observaciones telescópicas, actividades científicas, conferencias de astronomía y propuestas para las familias, incluido un Space Camp.
La celebración aprovecha uno de los grandes recursos naturales de Joshua Tree: la oscuridad.
El parque ocupa más de 3.200 kilómetros cuadrados en la confluencia de los desiertos de Mojave y Colorado y se encuentra relativamente cerca de algunas de las áreas urbanas más pobladas de California. Esa localización hace especialmente llamativo el contraste: mientras el sector occidental recibe parte del resplandor procedente de Palm Springs y otras poblaciones, hacia el este todavía sobreviven algunos de los cielos más oscuros del sur de California.
Una combinación que explica por qué este espacio natural se ha convertido también en un importante destino para el astroturismo.
Cielo nocturno en Joshua Tree / Crédito: NPS / Hannah SchwalbeJoshua Tree fue reconocido en 2017 como International Dark Sky Park. La designación de DarkSky International no solo reconoce la calidad de sus cielos, sino también el trabajo realizado para conservar la oscuridad frente al avance de la contaminación lumínica.
El parque ha colaborado con las comunidades de su entorno para mejorar la iluminación exterior y reducir el impacto de la luz artificial. Un esfuerzo especialmente significativo teniendo en cuenta que Joshua Tree se encuentra entre grandes áreas pobladas y que la oscuridad natural que permanece en su extremo oriental es cada vez más valiosa.
Precisamente esa relación entre paisaje desértico y cielo nocturno no es casual. Como ya contamos en TdE al analizar por qué los desiertos son algunos de los mejores lugares del planeta para practicar astroturismo, la escasa urbanización, los horizontes abiertos y la baja contaminación lumínica convierten muchos de estos territorios en escenarios privilegiados para la observación astronómica.
El festival es la excusa perfecta para mirar al cielo este fin de semana, pero la observación de estrellas forma parte de la experiencia de Joshua Tree durante todo el año.
Dentro del parque existen diferentes enclaves utilizados para disfrutar del cielo nocturno y, cuanto más se avanza hacia las zonas orientales, mejores suelen ser las condiciones. El área de Cottonwood, alejada de las principales fuentes de contaminación lumínica, es una de las opciones más interesantes para quienes buscan mayor oscuridad.
También es importante elegir bien la fecha. La presencia de la Luna puede transformar por completo la experiencia y ocultar buena parte de las estrellas más débiles, por lo que las noches próximas a la Luna nueva son especialmente favorables para observar la Vía Láctea y el cielo profundo.
Y hay otro ingrediente que hace reconocible cualquier fotografía nocturna tomada aquí: los Joshua trees, o árboles de Josué, cuyas siluetas retorcidas se recortan contra el firmamento y se han convertido en uno de los símbolos del desierto californiano.
El Night Sky Festival vuelve a poner este fin de semana ese patrimonio nocturno en primer plano. En un parque conocido mundialmente por sus paisajes desérticos y sus peculiares árboles, la oscuridad se ha convertido también en un recurso natural que proteger y en un atractivo para el astroturismo.