Turismo de Estrellas
Primer diario de noticias
especializado en Astroturismo

ALMA abre una nueva ventana al Universo frío desde el desierto de Atacama

El observatorio inicia hoy su Ciclo 13 incorporando la Banda 2, una nueva capacidad para estudiar el gas frío donde nacen estrellas y planetas.

01 October 2026

El observatorio inicia hoy su Ciclo 13 incorporando la Banda 2, una nueva capacidad para estudiar el gas frío donde nacen estrellas y planetas.

En el llano de Chajnantor, en el norte de Chile, las 66 antenas de ALMA no contemplan el cielo como lo hacen nuestros ojos. Escuchan, por decirlo de alguna manera, una luz invisible que permite adentrarse en algunos de los lugares más fríos y ocultos del Universo. Y desde este 1 de octubre de 2026, el gran radiotelescopio del desierto de Atacama amplía esa capacidad con una pieza que llevaba años esperando.

El Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) comienza hoy su Ciclo 13 de observaciones científicas, que se prolongará hasta el 30 de septiembre de 2027. Pero esta vez hay una novedad especialmente importante: por primera vez en un ciclo regular, los astrónomos podrán utilizar los nuevos receptores de Banda 2, capaces de observar frecuencias de aproximadamente 67 a 116 GHz. 

No es simplemente añadir un instrumento más. La Banda 2 es la última de las diez bandas receptoras originalmente previstas para ALMA que entra en servicio científico, completando así la cobertura con la que fue concebido el observatorio. 

¿Qué significa observar el Universo en una nueva “banda”?

Para entender la importancia de esta mejora hay que recordar que el Universo no emite únicamente la luz que podemos ver.

Los diferentes objetos celestes producen radiación en distintas longitudes de onda. Algunas permiten observar estrellas calientes; otras, agujeros negros o fenómenos extremadamente energéticos. ALMA está especializado en radiación milimétrica y submilimétrica, especialmente útil para estudiar material muy frío que puede permanecer prácticamente invisible en otras partes del espectro.

Sus diferentes receptores funcionan como distintas ventanas de observación.

La nueva Banda 2 cubre longitudes de onda aproximadas de entre 2,6 y 4,5 milímetros y permitirá detectar importantes transiciones moleculares utilizadas por los astrónomos para seguir el rastro del gas frío del medio interestelar, tanto en nuestra galaxia como en galaxias cercanas y lejanas. 

Y ese gas frío importa mucho porque constituye la materia prima con la que se forman nuevas estrellas.

También permitirá profundizar en los entornos donde están naciendo sistemas planetarios, estudiar la química de las regiones de formación estelar y explorar la evolución de galaxias del Universo distante.

Dicho de otra forma: ALMA incorpora una nueva forma de investigar algunos de los lugares donde comienza la historia de estrellas y planetas.

Nacimiento estrellas / ESANacimiento de estrellas / Crédito: ESA

De las nubes de gas al nacimiento de planetas

Precisamente ahí reside una de las grandes fortalezas del observatorio chileno.

ALMA ha conseguido mirar dentro de regiones que el polvo oculta en otras longitudes de onda y estudiar con extraordinario detalle discos de gas y polvo alrededor de estrellas jóvenes, auténticos laboratorios naturales donde pueden estar formándose nuevos mundos.

En Turismodeestrellas.com hemos visto recientemente un magnífico ejemplo con GW Orionis, el extraordinario sistema de tres estrellas rodeado por un disco deformado de gas y polvo, donde nuevas observaciones de ALMA revelaron un gigantesco flujo de gas que alimenta el sistema.

La Banda 2 añade ahora nuevas posibilidades para investigar precisamente el gas, el polvo y la química de estos ambientes fríos.

Los astrónomos parecen tener ganas de estrenarla: de las 1.839 propuestas científicas presentadas para el Ciclo 13, 210 solicitaron utilizar Banda 2, convirtiéndola ya en la cuarta banda más demandada del observatorio. 

Un récord de científicos queriendo observar con ALMA

El estreno llega además en un momento de enorme demanda.

Las 1.839 propuestas recibidas solicitaron nada menos que 37.471 horas de observación con el conjunto principal de antenas de 12 metros, las cifras más altas registradas hasta ahora en un ciclo de ALMA.

Pero el tiempo disponible inicialmente era de unas 4.300 horas.

Es decir, los astrónomos pidieron casi nueve veces más tiempo del que ALMA podía ofrecer. Finalmente, 229 propuestas obtuvieron las categorías prioritarias A o B, lo que supone una tasa de aceptación de alrededor del 12 %. 

El nuevo ciclo incluirá además cuatro grandes programas científicos. Entre sus objetivos estarán estudiar los complejos entornos de estrellas envejecidas, realizar un sondeo profundo sobre formación estelar en el Universo distante y seguir la evolución del material sólido en los lugares donde se construyen sistemas planetarios.

ALMA también trabajará cada vez más acompañado. El Ciclo 13 recibió un récord de 91 propuestas conjuntas para combinar sus observaciones con las del James Webb, el Very Large Array estadounidense o el Very Large Telescope de ESO.

Suscríbete al newsletter

Un gigantesco observatorio a 5.000 metros sobre Chile

Todo esto sucede en uno de los paisajes astronómicos más extraordinarios del planeta.

ALMA se encuentra en el llano de Chajnantor, en el desierto de Atacama, a unos 5.000 metros de altitud, donde la extrema aridez y la escasa cantidad de vapor de agua atmosférico ofrecen condiciones excepcionales para captar este tipo de radiación procedente del espacio.

Chile se ha convertido gracias a estas condiciones en una de las grandes potencias mundiales de la astronomía y también en un territorio estrechamente ligado al astroturismo y el turismo de estrellas. En TdE ya hemos recorrido algunos de sus enclaves en Destinos naturales astronómicos ‘menos conocidos’ en Chile, donde precisamente ALMA aparece como uno de los grandes referentes científicos del país.

El observatorio es una colaboración internacional de ESO, Estados Unidos y Japón, junto con Canadá, Taiwán y Corea del Sur, en cooperación con la República de Chile.

Desde hoy, sus antenas empiezan otro año de observaciones. Pero esta vez lo hacen con una capacidad que completa un proyecto concebido hace décadas: las diez bandas receptoras previstas originalmente para ALMA ya han llegado a las observaciones científicas.

Y esa última ventana, la Banda 2, apunta precisamente hacia algunos de los rincones más fríos del cosmos, allí donde el gas comienza a transformarse en estrellas y nuevos mundos.

Fuentes

Observatorio ALMA — El Ciclo 13 de ALMA está por comenzar

ESO — Banda 2 en el Ciclo 13

ALMA — características de los receptores y bandas de frecuencia

 

Alojamientos y experiencias recomendados por Turismo de Estrellas

OPINIÓN DE NUESTROS LECTORES

Da tu opinión

NOTA: Las opiniones sobre las noticias no serán publicadas inmediatamente, quedarán pendientes de validación por parte de un administrador del periódico.

NORMAS DE USO

1. Se debe mantener un lenguaje respetuoso, evitando palabras o contenido abusivo, amenazador u obsceno.

2. turismodeestrellas.com se reserva el derecho a suprimir o editar comentarios.

3. Las opiniones publicadas en este espacio corresponden a las de los usuarios y no a turismodeestrellas.com

4. Al enviar un mensaje el autor del mismo acepta las normas de uso.