¿Qué significa para la ciencia que Rusia siga participando en la ISS?

Astronomía

¿Qué significa para la ciencia que Rusia siga participando en la ISS?

El apoyo del país a la Estación Espacial Internacional hasta 2028 es un alivio para científicos internacionales que dependen de ella para investigaciones.

Las guerras nunca traen nada bueno y la investigación científica y astrónoma pendía de un hilo dado que el funcionamiento de la Estación Espacial Internacional (ISS) depende de la colaboración de Rusia con otros 14 países, todos los cuales han condenado su guerra en Ucrania.  

Hasta ahora, el funcionamiento ha parecido continuar sin problemas desde la invasión. Los segmentos orbitales ruso y estadounidense de la ISS dependen el uno del otro, y el reabastecimiento de la estación espacial depende en parte de los cohetes rusos Soyuz, aunque las misiones de reabastecimiento a través de empresas comerciales como SpaceX son cada vez más comunes. Con el tiempo, se espera que la ISS deje de funcionar después de 2030, según las estimaciones presupuestarias de la NASA. 

Los experimentos continúan 

La reciente noticia de la ampliación del apoyo ruso a la ISS supone un alivio para investigadores como Kish y Paul, para quienes la posibilidad de enviar experimentos a la estación espacial es crucial. Kish estudia cómo la exposición a la radiación en el espacio afecta a los microorganismos y a las firmas biológicas que dejan tras de sí. "Necesitamos tener acceso a la microgravedad y a combinaciones de radiación que son muy, muy difíciles de reproducir en tierra", afirma en declaraciones recogidas por Nature. 

El cosmonauta de Roscosmos (izquierda) Dmitri Petelin y el astronauta de la NASA Frank Rubio trabajan en el mantenimiento del traje espacial a bordo de la Estación Espacial Internacional en noviembre de 2022.Crédito: NASA

Los experimentos realizados por Kish y sus colaboradores podrían ayudar a detectar señales de vida pasada o presente más allá de la Tierra, incluso en Marte. "Afortunadamente, con la ampliación, tenemos más posibilidades de que esos experimentos lleguen a volar", afirma.  

Kish colabora en el proyecto Exocube, que consiste en la instalación de una "plataforma de exposición" en la ISS que permite exponer experimentos al vacío del espacio. Está previsto que Exocube sea lanzada a la ISS por la Agencia Espacial Europea (ESA) y socios industriales en 2024. 

Paul, cuyas investigaciones utilizan la microgravedad para estudiar el comportamiento y la adaptación epigenética de las plantas, se encuentra en medio de un experimento en el que se comparan muestras de plantas cultivadas en la estación espacial con plantas cultivadas en la Tierra. Se espera que el próximo lote de muestras se lance en junio, en un cohete de SpaceX. 

Jean-Pierre de Vera, astrobiólogo del Centro de Apoyo al Usuario de Microgravedad del Centro Aeroespacial Alemán en Colonia, afirma que, aunque él y sus compañeros se han visto obligados por el Centro Aeroespacial Alemán a suspender las colaboraciones científicas con investigadores rusos, siguen contando con los cosmonautas para realizar sus experimentos en la estación espacial. La continuidad de la ISS hasta al menos 2028 supone "mucha más estabilidad" para sus investigaciones.  

De Vera dirigió el Experimento Biología y Marte (BIOMEX), un experimento espacial conjunto de la ESA y Cosmos para investigar los límites de la vida y la posible habitabilidad de Marte, que se lanzó a la ISS en 2014. Está preparando un experimento de seguimiento llamado BIOSIGN, cuyo lanzamiento está previsto para 2026. 

Lanzamientos comerciales  La ampliación de la Estación Espacial Internacional permite a los investigadores proseguir una investigación transformadora que sólo puede realizarse en el espacio // Crédito: NASA

Los investigadores prevén que, a partir de 2028, se dependerá más de las empresas privadas para la investigación en el espacio. Kish afirma que la plataforma Lunar Gateway, que será la primera estación espacial en orbitar la Luna y cuyo lanzamiento está previsto para 2024, constituirá una plataforma importante. 

"La ampliación de la Estación Espacial Internacional permite a los investigadores proseguir una investigación transformadora que sólo puede realizarse en el espacio", declaró a Nature Diane Malarik, directora en funciones de la División de Ciencias Biológicas y Físicas de la NASA. Poder continuar esta investigación a bordo de la estación, junto con los esfuerzos comerciales, es crucial para mantener el impulso científico, dijo Malarik. 

El director de exploración humana y robótica de la ESA, David Parker, señaló que los Estados miembros de la ESA decidieron en 2022 ampliar la participación europea en la ISS hasta 2030. 

En un comunicado, Parker señaló que las nuevas instalaciones científicas del laboratorio Columbus de la ESA a bordo de la estación "incluirán una bioimpresora 3D, un paquete externo de exobiología y nueva instrumentación para la investigación de la transferencia de calor". 

A la vista está que las guerras siempre pueden ser superadas con acciones de cooperación y colaboración para buscar un beneficio para todos.  

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