Observatorio Astrofísico de Chacaltaya, rayos cósmicos en la cima de los Andes

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Observatorio Astrofísico de Chacaltaya, rayos cósmicos en la cima de los Andes

Desde este lugar en los Andes de Bolivia se probó la existencia del pión, que valió un premio Nobel, y se descubrió la masa de las 'bolas de fuego'.

Chacaltaya significa en idioma mollo "puente de vientos" o "punto de encuentro de vientos". Es una montaña en la Cordillera Real, una variedad de los Andes bolivianos. Ubicado en su cima,  a 5.240 metros, el Observatorio Astrofísico de Chacaltaya (Observatorio de Física Cósmica) comenzó como una estación meteorológica en 1942. Es un sitio importante para la investigación de rayos gamma y también es utilizado para la investigación médica en grandes altitudes. En la década de 1940 fue el lugar de las primeras observaciones de las partículas subatómicas llamadas piones.

El Observatorio Chacaltaya pertenece a la Universidad Mayor de San Andrés, opera en colaboración con otras universidades de todo el mundo y está a cargo de carrera de Física. Alberga un grupo de investigación dedicado los rayos cósmicos y, desde 2011, la estación Chacaltaya Global Atmosphere Watch (GAW). La estación de VAG es uno de los pocos sitios de monitoreo de Variables climáticas esenciales (variables meteorológicas, aerosoles y gases de efecto invernadero) en el hemisferio sur.

Historia del Observatorio Chacaltaya

El Ingeniero José Antonio Zelaya rememora para la revista Scielo su experiencia como investigador en el laboratorio en la época inicial cuando el Dr. Ismael Escobar, fundador del Laboratorio, era su Director:

“La atracción de las nieves andinas y por el esquí, inspi­raron al Profesor universitario Dr. Ismael Escobar, para pro­mover las investigaciones de Física Cósmica en el nevado de Chacaltaya. Su entusiasmo consiguió despertar el interés del rectorado de la UMSA, y también el interés de otras univer­sidades del exterior. Su plan inicial fue instalar una estación meteorológica y poco a poco las instalaciones. A partir de las primeras habitaciones fueron agregándose otras para re­cibir las expediciones extranjeras que solicitaban llegar a este laboratorio que poco a poco fue adquiriendo fama internacio­nal.”

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Efectivamente, Chacaltaya albergó una estación científica desde 1943, hasta que en 1947 fue ampliada para estudiar física cósmica dentro de la línea de trabajo del brasileño César Lattes. Así, se instaló el Observatorio Astrofísico del Chacaltaya a 5.000 metros de altura, en la Cordillera de los Andes bolivianos, impregnando placas fotográficas para registrar los rayos cósmicos. El laboratorio estuvo especialmente involucrado en las medidas experimentales para verificar la existencia, hasta entonces teórica, del pión. El trabajo, que le granjeó el premio Nobel de física de 1950 a Cecil Frank Powell, involucró también a los físicos Giuseppe Occhialini, H. Muirhead y el propio César Lattes.

En 1969, Lattes y su grupo descubrieron la masa de las denominadas bolas de fuego, un fenómeno espontáneo que ocurre durante las colisiones de altas energías, y las cuales habían sido detectadas por la utilización de placas de emulsión fotográfica nucleares inventadas por él y colocadas en la cima del Chacaltaya.

El laboratorio fue un hito clave para la física boliviana, siendo la base para que en 1968 se creara la carrera de Física en la Universidad Mayor de San Andrés. También a finales de los sesenta el laboratorio estuvo dirigido por Óscar Saavedra San Martín, considerado uno de los principales físicos bolivianos.

En 2008, el laboratorio pasó a colaborar con el nuevo proyecto Latin American Giant Observatory (LAGO). Desde 2009 el laboratorio incluye también una estación de medida de gases. En 2016 se anunció la construcción de un nuevo observatorio de rayos cósmicos (proyecto ALPACA).

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