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Si yo hubiera nacido hace 100 años, ¿me habrían dejado estudiar las estrellas?
El Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, miramos al pasado para entender cuánto hemos avanzado —y cuánto queda por recorrer— en astronomía y astrofísica
Cada 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que no es simbólica, sino necesaria. En el ámbito de la astronomía y el astroturismo, la pregunta sigue siendo pertinente: ¿qué habría pasado si las niñas que hoy levantan la mano bajo un cielo Starlight hubieran nacido hace un siglo?
Una niña mira el firmamento en una experiencia de astroturismo. Escucha hablar de galaxias, de exoplanetas, de la muerte de las estrellas. Dice con naturalidad: “Yo quiero ser astrónoma”.
Hoy esa frase provoca sonrisas. Hace cien años, probablemente habría provocado silencio.
Cuando estudiar el universo no era territorio femeninoA principios del siglo XX, el acceso de las mujeres a la universidad era limitado en muchos países. La investigación científica estaba estructuralmente masculinizada y el reconocimiento profesional, condicionado.
Y, sin embargo, hubo pioneras.
Las mujeres que ayudaron a medir el cosmosEn el Observatorio de Harvard, un grupo de mujeres clasificaba estrellas a partir de placas fotográficas. Las llamaban “calculadoras”. No dirigían telescopios ni figuraban como autoras principales, pero estaban sentando las bases de la astrofísica moderna.
Las "calculadoras de Harvard" / Wikimedia ccHenrietta Leavitt descubrió la relación entre el brillo y el periodo de las Cefeidas, permitiendo medir distancias galácticas.
Annie Jump Cannon desarrolló el sistema de clasificación estelar que aún se utiliza.
Hoy, cuando en una actividad de astroturismo explicamos qué tipo de estrella estamos observando, estamos utilizando su legado.
Henrietta Leavitt y Annie Jump Cannon / Wikimedia cc La mujer que explicó de qué están hechas las estrellasEn 1925, Cecilia Payne-Gaposchkin demostró que las estrellas están compuestas principalmente por hidrógeno y helio. Su conclusión fue inicialmente cuestionada. Años después, la comunidad científica reconoció que tenía razón.
Su historia no es una excepción: es el reflejo de una época en la que el talento femenino debía demostrar el doble para obtener la mitad de reconocimiento.
Cecilia Payne-Gaposchkin /Wikimedia cc ¿Y hoy? Las cifras del Día de la Mujer y la Niña en la CienciaEl panorama ha cambiado, pero la igualdad plena aún no es una realidad.
Según datos internacionales recientes:
Las mujeres representan aproximadamente el 30–35% del estudiantado en carreras STEM a nivel global.
En ingeniería y tecnología, el porcentaje desciende al 20–25%.
En informática, en algunos países, baja incluso del 20%.
En el ámbito de la astronomía y la astrofísica, las mujeres constituyen alrededor del 20–25% del personal investigador a nivel internacional. En Europa, la media ronda el 23–28%, con una presencia menor en puestos de mayor rango académico o de dirección científica. Es decir: menos de una de cada cuatro personas que estudian profesionalmente el universo es mujer.
En el contexto del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, estas cifras no son estadísticas frías. Son un recordatorio de por qué esta fecha sigue siendo necesaria.
Referentes que iluminan vocacionesEn Turismo de Estrellas hemos contado en otras ocasiones cómo el camino hacia la igualdad en astronomía ha sido largo y complejo, como analizábamos en “Mujeres y Astronomía: el largo camino hacia las estrellas”
También hemos recordado a pioneras imprescindibles en piezas como “10 astrónomas que todo el mundo debería conocer”
Porque la historia no se entiende sin ellas. Y el futuro tampoco.
Astroturismo: una herramienta para cambiar la estadísticaEl astroturismo no es solo contemplación del cielo nocturno. Es divulgación, educación y, en muchos casos, el primer contacto con la astronomía para niñas y jóvenes.
Cuando una niña participa en una observación astronómica y escucha a una guía o investigadora explicar el universo, está viendo algo más que constelaciones. Está viendo una posibilidad profesional.
Si hubiera nacido hace 100 años, quizá habría terminado realizando cálculos en la sombra. Si nace hoy, puede liderar un proyecto internacional de astrofísica, dirigir un observatorio o investigar exoplanetas potencialmente habitables.
La diferencia no está en la capacidad. Está en las oportunidades.
Mirar atrás para avanzarCelebrar el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia implica reconocer que el talento femenino siempre estuvo ahí, incluso cuando el sistema no lo facilitaba.
Miramos un cielo con miles de millones de estrellas. Pero aún no todas las niñas que sueñan con estudiarlas tienen el mismo recorrido despejado.
El universo es inmenso. La igualdad de oportunidades debería serlo también.